Yoga Iyengar

YOGA IYENGAR

El yoga es una disciplina amplia que abarca todas las envolturas del ser: físicas, psicológicas y espirituales. Al ser tan amplio su terreno de práctica y estudio, permite muchos y diferentes enfoques, tanto en la interpretación como en el modo de llevarlo al terreno práctico. Hay sistemas de yoga que hacen hincapié en unos aspectos del ser más que en otros o se basan en un determinado libro de la vasta literatura védica.

El Yoga Iyengar es un método basado en los Yoga Sutras de Patañjali, creado por B.K.S. Iyengar. El énfasis lo pone sobre todo en los principios éticos de la práctica. Habrá quien diga que el acento está puesto en la técnica, que es sobre todo un método, riguroso, exigente y preciso… y es cierto… pero sería erróneo pensar que esto es el pilar donde se asienta el método de trabajo.

Entenderemos mucho mejor el enfoque de este si leemos los yoga sutras de Patañjali, escritos hace, entre 2.200 y 2.500 años por Patañjali, que además escribió tratados de gramática y medicina. El libro consta de cuatro capítulos, el segundo de ellos es el que da la estructura de trabajo. Las bases de este constan de diez principios éticos, divididos en dos grupos llamados Yama y Niyama. Estos a su vez son los dos primeros miembros de un grupo de ocho:
Yama. No violencia, veracidad, no robar, moderación, no acumular más de lo necesario.
Niyama. Limpieza, buen ánimo, esfuerzo, estudio y desapego. Entrar a describirlos uno a uno excede la capacidad de este artículo que es una presentación del método.
Asana. Aptitud de la postura
Pranayama. Ajuste energético
Pratyahara. Volver la atención hacia dentro
Dharana. Concentración de la mente introspectiva
Dhyana. Expansión de la conciencia concentrada
Samadhi. Disolución del falso yo o absorción en el Ser unificado

Resumiendo: no es un método basado en técnicas que se aplican de forma intensiva. Esto es el resultado del enfoque dado a los Yoga sutras haciendo hincapié en Yama y Niyama o principios éticos de la persona hacia el mundo o de la persona en relación consigo misma.

Patañjali resume estos diez principios de yama y niyama en tres: Con esfuerzo ajustamos el ser físico, con percepción el ser mental y con desapego el ser espiritual. Integrando esfuerzo, percepción y desapego integramos las envolturas del Ser. Esta síntesis de yama y Niyama es Kriya Yoga.

Esfuerzo, percepción consciente y desapego son la clave, según Iyengar del éxito de la práctica y hacen que este método sea ciencia, filosofía y arte.
Por ello hablar de yoga Iyengar es hablar del óctuple camino de Patañjali, el yoga de los ocho miembros: Yama, Niyama, Asana, Pranayama, Pratyahara, Dharana Dhyana, Samadhi.

Yama y Niyama son la base principal de la estructura y es donde Iyengar ha concentrado la atención, pues una práctica sin ética será siempre una práctica errónea. Es la base y el indicador de en que parte del camino nos encontramos.

Vivimos en un mundo aparcelado, también a la hora de afrontar el conocimiento. La falsa percepción de separación que tiene nuestro ser nos presenta un mundo fragmentado, un mundo donde desmenuzamos los múltiples aspectos de la realidad desde un enfoque analítico. El análisis refuerza la idea de separatividad, reforzando el ego. El análisis debe ser solo un paso previo…

Oriente se centró más en las síntesis, en estudiar las relaciones que los diferentes aspectos de la realidad tienen entre si, a diferencia de la visión mas analítica de occidente. Por eso Yoga será siempre síntesis y la síntesis del yoga es el Kriya yoga. Que nos devuelve a la unidad del Ser.

Yoga Iyengar es la interpretación de Los Yoga sutras muy especialmente en su base, los principios éticos. Iyengar decía: esto no es mi método, esto es Patañjali yoga. Un enfoque honesto y riguroso, una visión conservadora y lúcida en un mundo mercantilista donde todo se convierte en mercancía objeto de consumo y donde el yoga cada vez está más degradado. Es muy de agradecer el rescate de Iyengar, haciéndonos beber de las fuentes originales pero adaptadas al tiempo en que vivimos.

Otra gran aportación en esta adaptación asequible al yoga clásico fue la creación de los soportes, cuerdas, cinturones, tacos de madera etc… Lo cual supone una gran democratización del yoga sin renunciar a sus principios fundamentales ni a la autenticidad de la práctica, para que muchas más personas puedan practicar sin hacerse daño, disfrutando de los beneficios de un yoga riguroso lúcido y honesto. Si cambiamos los principios cambiamos los resultados.

Si cambiamos la base, cambiamos todo el edificio. La base de toda la práctica está en sus principios científicos, en la comprensión de las envolturas densas. De lo denso a lo etéreo, de los aspectos externos del ser a lo más profundo, De yama a samadhi sin saltar escalones e integrando con los ya subidos. Eso en mi opinión es yoga Iyengar.

Agustín Utrera
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